Crónica de una afonía

Estoy afónico desde el Domingo, me he quedado sin voz por gritarle a Carlos Sainz para empujarle hacia la ansiada victoria. Lamentablemente no pudo ser. Hace años que no veía una carrera tan emocionante en la Fórmula 1. Había muchas expectativas de que el madrileño hiciera un buen papel, se esperaba que fuese 3º-4º.

Ya en la salida se colocó segundo, adelantando a Bottas, que tuvo una mala salida siendo rebasado por varios pilotos mas. Se le veía muy competitivo a Sáinz, mantenía el segundo puesto detrás del inalcanzable Hamilton, había esperanza de que por lo menos llegara a la meta en tercer lugar ya que se esperaba que Bottas remontara, por algo los Mercedes son los “cocos” de la época híbrida de la F1.

Pasaban las vueltas y Hamilton seguía aumentando la diferencia pero Bottas no conseguía remontar lo que debería teniendo en cuenta la superioridad de su montura. Todo parecía controlado hasta que Magnussen abandona a las puertas del Pit line. Lo que provoca la salida del safety car y el cierre el acceso a los garajes. Hamilton se precipita y entra en la calle de boxes sin percatarse de la prohibición de entrar, lo que conlleva una sanción importante, dando la oportunidad a Sainz de colocarse primero y ganar la carrera entrando segundo al aplicarle a Hamilton una sanción que lo permitiera.

Se abre el pit line y entran casi todos a cambiar neumáticos, se quedan fuera: Hamilton, Stroll, Gasly, Raikkonen y Giovinazzi. la parada en boxes fue rápida (cosa rara en Mclaren) y aunque Carlos se incorporaba 6º, la cosa se ponía fantástica para que Carlos se adjudicara la victoria aunque retomara la carrera en sexto lugar. Tanto Hamilton como Giovinazzi (que también se precipitó al entrar a boxes) debería retroceder bastantes puestos con las sanciones que se esperaban. Stroll, Gasly y Raikkonen tendrían que entrar a cambiar de gomas porque el reglamento obliga a disputar las carrera con dos tipo distintos de juegos de neumáticos.

Así que tenemos a Sainz, virtualmente, como cabeza de carrera una vez se cumplieran las circunstancias obligadas.
Se esperaba que los Ferrari hiciesen un pobre papel en esta carrera. Y así fue, Vettel abandonó por problemas mecánicos y cuando Carlos Sainz acariciaba la posibilidad de verse como ganador del gran premio de Monza, el otro Ferrari tiene un brutal accidente. Leclerc no domina el monoplaza en una curva muy rápida saliéndose de ésta e impactando contra las protecciones exteriores.

El impacto fue muy fuerte y aunque el piloto monegasco salió ileso el director de carrera decretó bandera roja (parada provisional de la carrera) para que los equipos de comisarios y rescate pudiesen retirar el coche siniestrado y reparasen las protecciones de los bordes de la pista. Esta bandera roja fue un regalo para los pilotos que estaban provisionalmente delante de Sainz y que deberían haber perdido las posiciones de cabeza al entrar a cambiar ruedas. Aprovecharon la entrada a los garajes para cambiar los neumáticos (obligados por la bandera roja) y al reiniciarse la carrera debía respetarse las posiciones de antes del accidente. Y lo que iba a ser una entrada al cielo se convirtió en una visita al infierno para el piloto español.

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Ahora debería remontar a 5 pilotos rápidos, a excepción de Raikkonen que se prometía mas fácil, si quería tener la opción al podium. Carlitos se puso el chip de Ninja y empezó a remontar puestos con una agresividad que solo recordaba haber visto en Hamilton, Verstappen y Alonso en su buena época. Adelantó fácilmente a Raikkonen que se portó muy limpio al ser adelantado, como suele ser habitual en el piloto finlandés.

Se decretaron las sanciones a Hamilton y  Giovinazzi quedando estos dos en las últimas posiciones.
Y el podium se veía ya con el trío Gasly, Stroll, Sainz, ninguno de estos tres jóvenes pilotos ha conseguido ganar una carrera en F1. El orden es lo que quedaba por dilucidar. El hijo del bicampeón de rally Carlos Sainz Sr. se pone el cuchillo entre los dientes y decide luchar por la victoria. Adelanta a Stroll en una maniobra muy arriesgada dado que el Racing Point es un coche superior al Mclaren de Carlos. Y ahora a la caza de Gasly. Lo intentó pilotando por encima del límite del monoplaza británico con motor Renault.

Iba recortándole décima a décima los 6 segundos que les separaba fruto de la pérdida de tiempo luchando con los otros dos pilotos. No lo consiguió. Gasly se portó muy bien pilotando sin fallos El motor Honda ya empieza a dar el potencial que se resistía cuando equipaba a Mclaren.

Entraron Gasly y Sainz, en ese orden, con solo 0,4 segundos de diferencia. Una o dos vueltas mas y posiblemente se invirtiera el orden, o tal vez no. No es lo mismo llegar que una vez allí adelantar a un buen piloto que además estaba motivado al ver la posibilidad de su primera victoria.

Hacía mucho tiempo que no me divertía tanto con una carrera de F1. La apabullante superioridad del equipo Mercedes en esta época de motores híbridos ha hecho que las carreras sean aburridas, solo cuando hay lluvia o accidentes que trastoquen los puestos, pueden hacer carreras divertidas como la de ayer. Habrá que replantearse una idea que corre por este circo, la parrilla invertida. Salir en orden inverso a los resultados de la clasificación.

Fuente: agujero.net

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